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13/10/09

Me quedo con Marek Edelman y no con Tarantino



Antes de pasar al texto que hoy nos ocupa, debo decir que a mi me gusta el cine de Tarantino y espero me agrade el más reciente film de este director gringo: Inglorious Basterds (2008).
Todavía no he visto la película, pero ya me han contado el final y parece que en verdad me va a gustar.
Hecha la aclaración, vayamos al texto sobre un miembro de la resistencia judía en el Ghetto de Varsovia, sobra decir que el texto fue tomado de Rebelión y que también se citan las fuentes originales de la versión en español.

Me quedo con Marek Edelman y no con Tarantino

Lenin´s Tomb


Esto es lo que hizo Marek Edelman [1]: en abril de 1943, junto a algunos compañeros suyos –en particular Mordecai Anielewicz, Chaim Frimmer y Adam Halperin— se embarcaron en una violenta sublevación contra los nazis, utilizando una combinación de armas caseras y obsoletas. Su objetivo consistía en impedir que los nazis les transportaran a Treblinka, uno de los campos de la Operación Reinhardt, para asesinarlos. Dos tercios de la población del gueto habían sido ya trasladados en el momento en que se formó la Organización Judía Combatiente. El régimen nazi en Polonia era poderoso, y tenía un poderoso aliado en el antisemistismo polaco. Las instituciones destinadas a la segregación que los nazis habían introducido al invadir Polonia fueron eficaces en el aislamiento de la población judía, y eran escasas las oportunidades de resistencia coordinada. Los actos de resistencia individual, como la huida, el hacerse pasar por gentiles, esconder sus bienes en lugar de permitir que se los arrebataran, negarse a descubrirse ante los soldados alemanes y demás, se habían visto acompañados de formas de resistencia colectivas, como la creación de escuelas infantiles, la observancia de las fiestas judías y la actividad política clandestina. Pero hasta 1943 no puede hablarse de insurgencia.
Polonia había sido dividida, tras la invasión nazi, en sectores integrados en el Reich, un sector oriental dominado por Rusia, y el territorio restante en manos de los nazis conocido como "Gobierno General", bajo control del cual se encontraba Varsovia. En ese territorio, mucho antes de la promulgación de la Solución Final, los judíos podían esperar apaleamientos, redadas para realizar trabajos serviles, verse obligados a bailar desnudos para diversión de las tropas alemanas, y confiscación de sus propiedades. Se les prohibió poseer negocios y desempeñar ciertas ocupaciones, y hacia finales de septiembre de 1939, se pusieron en marcha las primeras etapas de la creación del gueto. Para finales de 1940, los judíos de Varsovia se vieron confinados en un área algo mayor de un kilometro y medio cuadrado. La población máxima del gueto llegó a ser de medio millón, momento en el cual la cifra media de ocupación por cuarto era de trece personas. Privada de empleo e ingresos, buena parte de la población comenzó a pasar hambre, recurriendo a la mendicidad o el contrabando para sobrevivir. Pero el contrabando era peligroso, pues quienquiera que fuese visto escalando el muro -por lo general, niños- era ametrallado por los soldados alemanes. Los habitantes tuvieron que desarrollar organizaciones de autoayuda para garantizar la supervivencia de los más pobres. Pero no fue suficiente. Para mayo de 1941 la mitad de los habitantes del gueto se moría de hambre.
Ya en 1942 comenzaron a filtrarse noticias de las matanzas que se estaban llevando a cabo, así como del exterminio en marcha. Pero durante mucho tiempo poca gente estuvo dispuesta a dar crédito a esos relatos, y seguía prevaleciendo el optimismo acerca de que los nazis serían derrotados en la guerra y la vida volvería a la normalidad. Recordaba Edelman que "el gueto de Varsovia no daba crédito a las informaciones. Todos aquellos que se aferraban a la vida se negaban a creer que podían arrebatarles la vida de esa manera". Pero las deportaciones masivas comenzaron en julio de ese año, y millares de personas fueron enviadas a diario a Treblinka durante seis semanas enteras. Aun entonces, la respuesta consintió en buscar protección consiguiendo trabajo en las industrias alemanas, pues se pensaba que así se estaba a salvo de la deportación. Los nazis trataron de inducir la máxima confusión posible obligando a las víctimas a escribir postales y cartas tranquilizadoras destinadas al Gueto de Varsovia antes de enviarlos a la muerte. Algunos de los líderes religiosos tradicionales arguyeron que Dios obraría un milagro y salvaría la situación. El dirigente sionista Dr. Isaac Schipper argumentó que la resistencia colectiva causaría "la aniquilación del gueto". Por otra parte, los comunistas, socialistas del Bund[2] y socialistas sionistas creían que la aniquilación ya estaba en marcha, hicieran lo que hicieran, y apremiaron a la resistencia colectiva. Sólo cuando se extinguió toda esperanza fue posible que surgiera un espíritu de resistencia.
A finales de septiembre de 1942 nacieron dos organizaciones de resistencia a los nazis: la Żydowska Organizacja Bojowa (ZOB) u Organización Judía Combatiente, y la Żydowski Związek Wojskowy (ZZW) o Unión Militar Judía. Ésta última la dirigía la juventud derechista Betari, de inspiración sionista revisionista, mientras que la primera la formaba una coalición de fuerzas de izquierda. Edelman pertenecía a la ZOB, como miembro del Bund de la izquierda judía. Los que podían "pasar" por "arios" se deslizaron fuera del gueto, arriesgando la vida tratando introducir armas de contrabando. La ZOB y la ZZW recaudaron por la fuerza tributos entre los pocos judíos restantes -sobre todo entre los miembros de la policía judía- que todavía disponían de ingresos u otros activos dignos de consideración, y los utilizaron para juntar su arsenal. La policía judía fue la que recibió el trato más severo, pues era la que había hurtado las propiedades de los judíos deportados camino de su exterminio. Para abril de 1943, la ZZW contaba con 400 miembros armados con pistolas y granadas de mano, mientras que la ZOB disponía de 500 integrantes que se habían hecho con pistolas, granadas de mano, algunas metralletas y pistolas ametralladoras, además de 30 rifles. Se encontraban en una ridícula inferioridad de condiciones, tanto de potencia de fuego como, llegado el caso, numéricamente. Pero mientras los nazis se preparaban para su expulsión final, que debía comenzar el 18 de abril de 1943, la población restante -sólo 30.000 personas por aquel entonces- se ocultaba en bunkers acondicionados. Los combatientes se emplazaron en los edificios deshabitados y esperaron.
Costó un mes de lucha encarnizada, con la más despiadada máquina asesina de Europa enfrentada a un grupo guerrillero escasamente armado, que el general Jurgen Stroop pudiera declarar Varsovia 'judenrein' (libre de judíos). El gueto estaba en ruinas y la mayoría de los habitantes muertos o deportados a los campos de exterminio. Pero los nazis habrían matado hasta al último habitante con bastante más facilidad de no haberse producido resistencia, y por vez primera se quebró su aura de invencibilidad. De repente tuvieron que enfrentarse a rebeliones como las de Treblinka, en agosto de 1943, y Sobibor, en octubre del mismo año. Estas revueltas llevadas a cabo por presos que trabajaban bajo constante vigilancia, con escaso acceso a cualquier material y en las circunstancias menos promisorias posibles, terminaron con su aplastamiento y cientos de presos murieron en las represalias, pero muchos lograron escapar.
Edelman huyó del gueto de Varsovia por las alcantarillas el 9 de mayo de 1943. Al año siguiente se produjo un levantamiento general en toda la ciudad de Varsovia del que también formó parte. También éste fue despiadadamente aplastado y los nazis no dudaron en liquidar a cientos de miles de civiles como consecuencia de ello. Nuevamente consiguió Edelman huir, y cuando los nazis fueron finalmente derrotados siguió viviendo en Polonia, trabajando como cardiólogo. Resistió también al estalinismo, participando activamente en los comités de defensa obreros de los años 70 y desempeñó un papel clave en el movimiento de Solidaridad [3]. Aunque se manifestó políticamente como centrista en años posteriores, sobre todo tras el derrumbe de la Unión Soviética, Edelman podía crear todavía controversia. Su resistencia al Holocausto nazi no le llevó a convertirse en partidario del sionismo. No quiso ir a vivir a Israel y rechazó siempre la pretensión sionista de que el Gueto de Varsovia fue un modelo de liberación judía que condujo al establecimiento del Estado de Israel. En el año 2002 envió una carta a los palestinos en la que, si bien criticaba tácticas como la de los ataques suicidas, afirmaba su solidaridad con su lucha, que comparaba con la de los judíos de Varsovia.
Una última cosa. He tenido noticia de esta película (Inglorious Basterds, Malditos bastardos en su versión española) en la que un escogido pelotón de soldados judíos dirigidos por un norteamericano con cara de Brad Pitt dan caza, torturan, aterrorizan y matan nazis. Y me ha dado por pensar en lo decepcionante que resulta. Se trata de una fantasía vengativa, no de un documento de resistencia. No se centra en detener el judeicidio, sino en arrancar un precio en sangre, tratando de hacer pagar una deuda moral que, por definición, no puede saldarse. Cuánto mejor, se me ocurre, no hubiera sido tener a los Marek Edelman organizando la resistencia en los guetos de Alemania en 1938. Desde luego, en cualquier circunstancia, me quedo con Edelman antes que con Tarantino.
NOTAS T.: [1] Marek Edelman murió el pasado 2 de octubre a los 90 años. Había nacido en Homel, hoy parte de Bielorrusia, en 1919. [2] El legendario Bund, o Algemeiner Yidisher Arbeiter Bund, fue la más destacada de las formaciones socialistas judías que operaron en Europa del Este, principalmente en Rusia, Bielorrusia, Ucrania, Polonia, Letonia, Lituania y Rumanía entre finales del siglo XIX y la II Guerra Mundial. [3] Edelman se negó a abandonar Polonia aun después de la campaña antisemita de las autoridades polacas en 1968 que hizo que su mujer e hijos se exiliaran en París. In 1976 se unió al Comité de Defensa Obrera (Komitet Obrony Robotnikówy) y posteriormente a Solidaridad, por lo que fue confinado tras el golpe del General Jaruzelski en 1981.
Richard Seymour es autor de The Liberal Defence of Murder (Verso, Londres, 2008) y regenta una bitácora con el título de Lenin´s Tomb ( leninology.blogspot.com ).
Traducción para www.sinpermiso.info : Lucas Antón
Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=2813

Y para los que no masticamos el idioma de Shakespeare, a menos que haya subtítulos de por medio, he aquí el trailer en castellano:


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