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8/2/12

Star Wars: The Phantom Menace 3D

El Maestro Yoda, dejo de ser un Muppet para convertirse en digital.
¿Por qué debo de ir a ver Star Wars en 3D?
Para un fan, y me considero uno, está pregunta es retórica. Sin embargo, atrás de ella deberían estar muchas razones para convencer a todos aquellos que no están dispuestos a pagar más de 70 pesos en una película que pueden ver en cualquiera de los canales de pago o en su DVD o pirata o colgada de la red.
Además no es como si fuera una sorpresa enorme la que te vas a llevar al ir a verla.

Obi Wan Kenobi se enfrenta a Darth Maul.
 Ya sabes que en esta película aparecen Jar "El Insufrible" Bings, La "virgen" Shmi Skywalker y los pequeños midiclorianos. Es más, ni el pietaje extra, al cual nos acostumbra Lucas cada vez que "estrena" algo sirve de gancho inicial para que acudamos en masa a los cines, además, hay crisis y no se pueden pagar los $70.00, en Cinepólis eso cuestan en preventa el 3D o $159.00 si quieres la experiencia 4DX, más el combo.

Padme Amidala y los Jedi atacando a las fuerzas robot.
 Claro que una vez que entré, con retraso a la sala, con la película bien empezada, iban en la escena en la cual es destruida la nave de los Jedi y estos son atacados con gas y una patrulla de robots los espera en la puerta, y pude sentarme y ver la película, entonces fue que comprendí por qué soy Fan de esta Saga y por qué esperaba que llegará en 3D.

Qui Gon Jinn, maestro y caballero Jedi de la República.
 Además de que fui invitado a esta Premiere de prensa, mañana es la de los demás mortales y tuve la oportunidad de ver la película antes que otros muchos seres humanos que, contrario a mis argumentos iniciales dirán: "es Star Wars" o "no importa el precio, soy Fan" y ya tiene listos sus boletos para ver, otra vez, el inicio de la Saga.

El Lord Sith Darth Maul, aprendiz de Darth Sidius.
 Y ya que menciono eso, esta es la oportunidad para ver, por vez primera, en pantalla grande, y con el plus del 3D y el 4DX, la Saga que nos atrapo hace mucho tiempo, en una galaxia muy lejana...

En la Carrera de Pods.

Sebulba y Anakin.

El Jefe Gungan.

La princesa Amidala.

Tropas Gungan a punto de iniciar el combate.

7/2/12

Los Hombres que no Amaban a las Mujeres

La historia la han de conocer ustedes.
Mikael Blomkvist difama a un empresario, de apellido Wennerström, y por ello va a parar 3 meses en una cárcel de mínima seguridad, además de pagar varios miles de coronas, sus ahorros de toda la vida.
Por si fuera poco, Millenium, la revista de la cual es co-propieatrio, co-fundador y co-editor, empieza a tener serios problemas financieros ante el veredicto desfavorable al que se enfrenta Mikael.



El libro "Los Hombres que no Amaban a las Mujeres" (en sueco Män som hatar kvinnor) es el origen de todo y lo primero a lo cual me acerqué hace un par de años. Después conseguí las películas, una de ellas, esta la primera, incluso se pudo ver hace algún tiempo en diversos cines del circuito nacional.
Finalmente el fin de semana fui a ver la versión de David Fincher que de entrada nos muestra un film más dinámico, con un guión sólido, casi un reflejo de todo lo que acontece en el libro, pues como decíamos hace un rato, en un plática de pasillo sobre la película, es muy difícil adaptar al 100% una obra, lo cual matizo yo que en ocasiones lo puede ser, más si antes ya hubo un trabajo previo, en este caso la obra fílmica sueca.





El punto en contra, paradójicamente, lo lleva la elección de Daniel Craig como Mikael Blomkvist, pues en toda la película siempre estuvo latente otro de sus famosos personajes, el Agente 007. En cambio, Lisbeth Salander, interpretada por Rooney Mara, cumple, quizá por sólo tener otra película grande tras de ella, Red Social del mismo director.
En fin, La Chica del Dragón Tatuado, nombre que utilizaron para la mercadotecnia del libro en habla inglesa y que repite en su versión fílmica nos muestra, una faceta un poco distinta, sobre la nueva trilogía que en años venideros dará mucho de que hablar.
Post Data 1: Nombre este final es como el de 24XSegundo, Cine Premiere o cualquiera de esas revistas "especializadas" en cine.
Post Data 2: Mientras Larsson descansa en su tumba, su compañera por 30 años sigue su lucha por un pedazo de pastel de las millonarias ganancias que la Trilogía ha venido ganando, mientras que el padre y hermano de Stieg son los únicos beneficiarios.
Post Data 3: En una entrevista, la cual no recuerdo si fue de su compañera o del propio Larsson unos meses antes de su muerte, se menciona que el verdadero alter ego del periodista es Lisbeth Salander, por lo antisocial que pudo llegar a ser.

20/1/12

La caída de Megaupload

El miércoles se llevó la primera protesta en línea por la SOPA.
Ayer, el FBI canceló el sitio externo de descarga Megaupload.
15 minutos, según algunos reportes, tardó el sitio Web del Buró Federal de Investigaciones (FBI) en caer bajo el ataque de Anonymous.

Sin duda estamos ante una lucha encarnizada entre dos posiciones, por un lado las leyes que protegen a la élite del dinero, en esta caso a las "productoras" que se engordan los bolsillos con el talento del músico, cantante, escritor, cineasta, dejándoles a ellos sólo un porcentaje de las regalias.
Por el otro lado estamos los que pensamos que Internet es la mejor opción para lograr un cambio, para hacernos del control total de nuestr@s canciones, cuentos, novelas, films, de todo aquello que sale de nuestros cerebros y que es explotado por otr@s.
También sabemos que está lucha es entre el 1% y el 99%.

Megaupload
Cualquier usuario mediano de sitios como Megaupload sabe que existen opciones para salvaguardar información, pero sobre todo, para compartirla además de tu propia computadora o pendrive. Desde la llegada de la Web, un libro, un disco o una película encontraron un medio, en estos sitios, para llegar a más personas.
Curiosamente, estos lugares son atacados como géneradores de piratería, cuando basta ver que, por ejemplo, las películas piratas son filmadas en cines, de México, Rusia o Estados UNidos, para ser vendidas como "masters" entre los que tienen tanto recursos o el dinero para hacer miles de reproducciones que se ofreceran después en los miles de puestos que el comercio informal, la segunda fuente de empleo en las sociedades capitalistas-neoliberales. También hay películas que ostentas leyendas como: "propiedad de X compañía para reproducción ante los miembros de..." o "Incime" o... Estas leyendas, solo nos indica una cosa, que el origen de la piratería está dentro de los mismos que se supone la combaten, dentro de las compañías filmicas o de las productoras.

Pero la verdad es que están abriendo la puerta a un mundo nuevo.

Update:

Anonymous se atreve a mucho más: revela los datos personales de Robert Muller, director del FBI 

18/1/12

Un Cuento

1944
Les sanglots longs / Des violons / De l'automne / Blessent mon cœur / D'une langueur / Monotone.
Paul Verlaine

Con un mundo en guerra, las alianzas son… complicadas. Los antagonistas dejan de lado sus diferencias para  luchar contra el enemigo común; los rencores son momentáneamente olvidados cuando el precio a pagar es enorme pero, ¿la victoria será dulce?
EL VAMPIRO ESTELAR
Rescatado de entre las llamas, un texto de saber antiguo y prohibido le da a un hombre la oportunidad de elevarse un momento sobre sus iguales. Encima de la mesa se ven algunos recipientes de vidrio: unos llenos con sustancias de dudoso origen, otros semivacíos. Afuera la lluvia cae lenta e impasible: el ambiente está cargado con premoniciones de magia negra.
Siguiendo el ritual el Feldmariscal espera invocar al vampiro estelar y, contrario a los anteriores usuarios, él se encuentra preparado; con cautela, antes de proseguir, abre una de las ventanas, los rayos le iluminan por breves momentos antes de dejar paso al trueno.
El cuarto se ilumina poco a poco con las velas que va encendiendo; en un momento preciso su voz se eleva, pero lo que sale de su garganta no son palabras, parecieran sonidos guturales, imposibles de comprender.
Como si respondiera a un llamado la lluvia deja de caer. El cielo, antes lleno de nubes, muestra su limpia faz cubierta de estrellas en una noche por completo carente de luna. Por la ventana abierta se ve una constelación que parpadea de manera inusual, mientras una ligera brisa comienza a soplar agitando las flamas de las velas; el aire frente a la ventana, antes diáfano, se vuelve borroso.
Con el libro entre sus manos el hombre termina su invocación. De pronto la puerta se abre y una joven campesina entra. El ritual ha resultado, algo respondió al llamado. Sin mediar advertencia, el ser espectral levanta a la chica del suelo, su gelatinoso ser comienza a ser visible mientras la aterrorizada víctima va perdiendo su sangre. Finalmente, después de unos segundos que se antojan horas, el cuerpo seco de la joven es arrojado; el vampiro estelar ha sido saciado y pronto volverá a las regiones del espacio que le son comunes.
Pero el hombre comienza un nuevo cántico, que lentamente va inmovilizando al vampiro, alguna fuerza incomprensible para él lo mantiene en este mundo.
EL SEGUNDO FRENTE
Un año atrás, los soviéticos habían propinado un enorme descalabro a las tropas de Hitler en Stalingrado, lo cual cambio el curso de la guerra. Sin embargo, esto nadie lo sabría aún, pues el segundo frente no estaba abierto y la mayor parte de Europa Occidental seguía bajo el férreo mando de los nazis.
A principios de 1944 los Aliados, que luchaban en Italia, detuvieron su avance. A pesar de los bombardeos que continuamente sufrían Berlín y otras ciudades, la muralla del Atlántico se mantenía intacta, al parecer los soviéticos no tendrían la ayuda prometida. Pasaron los meses y, en las diversas ciudades del continente ocupado, la resistencia estaba a la espera del mensaje que les indicara el inicio de las actividades precursoras del Día D, cuando se lanzarían, en vísperas del desembarco aliado, a hacer explotar puentes, vías férreas e instalaciones de comunicación de los ocupantes.
Eisenhower revisaba las tropas que pronto partirían; los soldados y marinos, que momentos antes eran presa de la agitación, escuchaban atentos las palabras del “viejo” militar. Por todos lados el creciente rumor de una invasión se dejaba escuchar, incluso en el alto mando alemán; sin embargo, pocos sabían con exactitud cuándo se efectuaría; Ike, como lo llamaban sus amigos, era uno de ellos.
Cerca de ahí, en un muelle, dos hombres conversaban. El viento mojaba sus gabardinas con agua del picado mar e impedía que sus voces fueran audibles. Pero si aquello no fuera suficiente, un posible oyente sólo hubiera escuchado una plática insulsa, entre dos vecinos que se conocen desde hace mucho y se han encontrado en un lugar considerado como ULTRA. Uno era un hombre viejo, por sus facciones, pelo blanco y expresión cansada, debería de tener unos 70 años. El otro era su completa antítesis: lleno de vitalidad y fortaleza, en plena juventud, no mayor de 30 años.
- George, dime ¿cómo va la salud de tu hija?, preguntó el joven.
- Su enfermedad aún la tiene postrada, contestó el viejo, pero acabo de saber que han encontrado una posible cura para ella.
- Excelentes noticias, ahora me pregunto…
- Te preguntas por qué te he llamado, la respuesta es sencilla; mis actividades me impiden visitarla y te quiero pedir que seas tú quien le lleve esta carta, además de mis mejores deseos de recuperación; ¡ah! y también dale un fuerte abrazo al tío Adolfo.
Dijo esto último con una sonrisa que le iluminó los ojos antes de despedirse y partir. El joven miró fijamente la carta que le habían entregado, sabía que pronto partiría y ya se empezaba a imaginar su contenido, aunque no le pagaban por descubrirlo.
Un minuto después los vientos arreciaron y el mar parecía querer salirse. Una ola de considerables tamaño barrió el sitio donde ambos hombres estuvieron parados, que yacía vacío.
LA EUROPA OCUPADA
En un pueblo cercano a Ouistreham, una población francesa, era una buena noche de finales de abril. Sobre ella planeaba un mosquito, como los aliados nombraron a su avión de transporte de infiltración más usado en esos momentos; por algunos segundos pareció que el navegante había perdido el rumbo, aunque no pasó mucho tiempo para dejar atrás el poblado y que los tripulantes soltaran su carga.
Auxiliado por un paracaídas, un voluminoso paquete comenzó su descenso. Mientras el avión tomaba rumbo a la seguridad de los cielos ingleses, una ráfaga de metralleta rompió la quietud nocturna.
Los soldados alemanes que llegaron al sitio de aterrizaje encontraron los restos de un cajón de embalaje, el paracaídas y el cuerpo de un hombre; con cautela se acercaron rodeándolo, uno de ellos lo golpeó con su bota en las costillas, y los demás le apuntaban con sus armas. Seguros de su inconciencia, el que lo había golpeado tomó su mano para revisar el pulso; el cuerpo rápidamente se enfriaba y no se sentía ningún latido. Comenzó a hurgar en sus bolsillos con calma. Mientras revisaba con minuciosidad, sus camaradas se fueron a patrullar la zona, levantar los restos y asegurar el perímetro.
La luna, apenas insinuada como una uña en el cielo, iluminaba con bastante fuerza para permitir ver sin problemas por lo menos algunos metros a la redonda. La noche era bastante clara y un pequeño rayo empezó a filtrase entre las hojas de los árboles circundantes, yendo a parar sobre la cara del muerto.
Cuando el soldado germano estaba por terminar con su tarea unas nubes cubrieron de luz la zona; al despejarse, lo único vivo en los alrededores eran la vegetación y algunos insectos; los integrantes de la patrulla yacían muertos en el suelo.
LA MISIÓN
Orlando era su nombre. Cuando cumplió 16 años, Rodrigo su padre, un anarquista, se había enrolado en las fuerzas de la República para defenderla del ataque fascista; él le enseñó sobre el uso de las armas, la subversión y el humanismo. Dos años más tarde, al recibir la noticia de la muerte de su padre, besó a su madre y se dirigió al frente. Después de participar activamente en la defensa de Madrid fue enviado al norte, donde la derrota lo encontró en viaje al exilio; todos estos acontecimientos le ayudaron a madurar, aunque nunca dejaría de ser un soldado, quizá no se comportaría como tal.
Al estar en un campo de concentración en territorio francés, como muchos otros republicanos españoles, decidió unirse a la legión extranjera, primero, y después amplió sus horizontes, de una forma por demás insospechada.
Algún teniente o capitán con la inteligencia algo desarrollada se dio cuenta del potencial del muchacho, quien comenzó a ser entrenado de manera fuera de lo común.
Esto no lo hizo precisamente una máquina estúpida de matar; si bien no tenía problemas para dejar atrás las líneas enemigas, cumplir con su misión y regresar después de haber cortado algunas gargantas, se mostraba bastante jovial y cuerdo con todo aquel que lo llegara a conocer. Era como si los horrores la guerra no hicieran mella en su psique.
Para algunos de sus superiores, esta tranquilidad parecía antinatural, producto quizá de una mente enferma, pero, tal vez sólo era por la buena estrella del muchacho o su pericia, pues nunca fallaba.
En esta ocasión debía infiltrarse en Calais, donde algunos miembros de la resistencia francesa lo habrían de llevar a un aeródromo sumamente especial; la base de las mortales V1, capaces de alcanzar en minutos las costas de Gran Bretaña, poniendo en peligro a los civiles y los preparativos de la gran invasión.
De mañana, cuando dejó atrás la espesura del bosque con dirección a la granja, su punto de destino, un escuadrón de aviones aliados destacó en el azul del cielo. Con claridad, a pesar de la distancia, pudo distinguir a los bombarderos de los cazas y de inmediato retomó su camino.
Tres semanas después, en una concurrida calle londinense, volvió a encontrarse con el viejo, quien, de nueva cuenta, le hizo entrega de un sobre y una felicitación; Orlando no lo supo en ese momento, pero las fotografías que había tomado en el campo de aviación de la Francia ocupada habían puesto en alerta máxima a más de uno en ULTRA-MAJESTIC, los departamentos británico y estadounidense de espionaje, respectivamente.
Dentro del sobre había instrucciones precisas sobre su próximo trabajo, así como una pequeña tarjeta que debía entregar a una integrante de la resistencia.
MÁS BRILLANTE QUE EL SOL
A principios de mayo, en las lejanas tierras de Manchuria, el estado títere de los japoneses al norte de China, un transporte militar nipón se aproxima a las instalaciones que el ejército alemán había construido. Del vehículo baja un hombre alto, vestido con el traje de gala de un Feldmariscal y, como todos los integrantes de la inteligencia alemana, con las insignias de la temida SS. Del edificio surge un grupo de científicos, custodiados por más integrantes de las tropas tormenta.
Una vez formados, al grito de ¡Heil Hitler!, todos saludan al recién llegado, mientras el científico de mayor edad, un físico de nombre George Buchwald, jefe de la unidad de investigación, comienza a sudar al ser observado por el mariscal.
- ¡Espero que está vez sí tengamos éxito!, dice el militar con una voz que resuena como un trueno.
- ¡Feldmariscal, el misil V2 ha sido probado con excelentes resultados!, contesta el científico con sus manos y frente perlados en sudor, ¡Sólo está mañana hemos lanzado el cohete a 5 kms de aquí, internándose 200 kms, para caer a únicamente 100 metros del blanco!
- ¡Excelente!, responde el mariscal, supongo que ahora veremos la prueba con el plutonio.
- Así… así es señor, responde nervioso el otro hombre.
- En unos minutos comenzaremos, lo estábamos esperando, por favor sígame…
La comitiva entra al edificio. La electricidad estática del momento cruje en el aire al ocupar todos sus puestos; después de un rato de preparativos todo está listo y empieza la cuenta regresiva.
Al final, en la lejanía un destello superior al del sol al mediodía ilumina las tinieblas del desierto. Con rapidez un hongo crece y los vítores en la sala de control se empiezan a escuchar.
Con una amplia sonrisa el mariscal levanta el brazo derecho. Los hombres a su alrededor lo miran, saben qué sigue y están eufóricos por el resultado; como si fueran uno comienzan a gritar: ¡Heil Hitler!, ¡Heil Hitler!
Horas después todo ha terminado, las tropas del mariscal han dado cuenta de cada uno de los científicos e incluso del resto del personal. Los soldados han cargado el corazón atómico de una bomba V2 en el transporte que los trajo y están listos para partir a una orden de su mariscal.
Dentro del edificio sólo los insectos, avisados por el olor de los cuerpos en putrefacción, se mueven.
CALAIS
Mientras el Feldmariscal Rommel pensaba que la invasión aliada llegaría por la región de Normandía, el Feldmariscal Von Rundstedt se preparaba para algo completamente distinto, por ello reunió un fuerte contingente de soldados en el paso de Caláis. La zona hervía con la actividad de las tropas allí estacionadas. Ese no sería ningún problema para Orlando. Una a una fue visitando las rampas de lanzamiento, con asombro descubrió que las incursiones aéreas habían sido más devastadoras de lo que los altos mandos pensaban, y con fascinación penetró en las restantes.
Era la noche del 5 de junio, apenas una semana antes se había logrado reunir con una de las dirigentes de la resistencia. En su historial podríamos encontrar muchas otras reuniones con ellos, ¡claro, si alguien llevará un registro! Pero ahora era distinto, el papel que habría de entregar consistía en un pequeño poema de Paul Verlaine: Los largos sollozos / de los violines / del otoño / me hieren el corazón / con su prolongación / monótona.
Caía la tarde y por el sinuoso camino un correo llegó ante la puerta del Feldmariscal. Después de la revisión de rigor, dejaron pasar al hombre. El lugar era enorme, del tamaño de un hangar, en un lado dos puertas inmensas se abrían para dar paso a una V2.
Del lado opuesto, una trampilla de acero cubría parte del suelo.
El correo buscaba al mariscal, por lo menos esa era la impresión que daba el hombre con su andar distraído. Numerosos científicos corrían de un lado a otro, revisaban datos o los corregían, todos girando como peonzas alrededor del cohete.
Finalmente, el correo se detuvo, por coincidencia llegó a la puerta de acero. Mientras la observaba uno de los guardias reparó en él y lo escoltó hasta la oficina del capitán.
Una vez terminado todo salió con rapidez, subió a su motocicleta y partió ya había visto suficiente, pronto volvería.
A media noche las luces insinuaron mayor actividad, si aún era posible, de los ocupantes del campo. El Feldmariscal miraba con orgullo la bomba voladora, que todavía descansaba en su rampa.
Lo primero que cayó fueron las luces, después los soldados: primero uno, luego dos, finalmente todos los miembros de la SS que custodiaban el hangar quedaron inutilizados. Al darse cuenta de que algo anormal ocurría, el mariscal se dirigió a su oficina, donde abrió su caja fuerte para extraer un libro, un viejo ejemplar que parecía haber sido publicado hacía siglos.
Con él en las manos, se dirigió hacía el lado opuesto de la bomba, cerca de la puerta de acero. Al llegar descubrió con horror que ésta había sido abierta y su ocupante era libre. Por un segundo una brillante luz lo iluminó al empezar a recitar la letanía. Pero era tarde. Como si esto hubiera activado un resorte, Von Rundstedt fue levantado del suelo, mientras su sangre fluía fuera de su cuerpo. Cuando se terminó de desangrar, apareció una masa gelatinosa de color escarlata, llena de tentáculos y con una atroz boca dentada.
Orlando, que en realidad era el infiltrado, se asombró ante este espectáculo y antes de que el monstruoso ser se diera cuenta de su presencia, camino hacía la puerta, ubicada a una veintena de metros de su espalda.
Una vez traspasado el umbral, echó a correr. Las bombas que había colocado no tenían mucho tiempo en sus cuentas regresivas, así que decidió cambiar su forma, pues como humano era un poco lento, sin detenerse dio paso a la transformación.
El pelo crecía a la vez que la boca se convirtió en una afilada trompa, con grandes colmillos y orejas puntiagudas: todo el aspecto de un hombre lobo.
Dentro del hangar el ser espacial buscaba la salida y antes de que la encontrara, estalló la primera bomba; después una segunda, así hasta que en cadena explotó el material fisionable del centro nuclear de la V2. Por unos segundos el sol, o algo muy similar, apareció dentro de la estructura, la cual, debido a la fuerza de explosión más poderosa construida hasta ese momento por el hombre salió volando por los aires.
Una detonación de esa naturaleza (bien lo saben los japoneses) tendría secuelas que durarían años; pero, la presencia del ser estelar, que absorbió toda la radioactividad, evitó un primer holocausto nuclear en las puertas mismas del imperio británico, donde los barcos de la invasión dieron inicio su viaje hacia su cita.
Néstor Bogdanov

15/12/11

Teníamos que morir para que nos vieran…

Teníamos que morir para que nos vieran…Gatos Pardos


Gatos Pardos
Hercilia Castro
Teníamos que morir para que nos vieran…
Escribo de lo que conozco, historias antiguas que me toca hilar, que me toca repetir y vivir como si nunca se fueran, escribo de donde vengo, pero nunca sé a dónde decidirá el destino y la historia el lugar que mañana pisaré.
Escribo de donde vengo, donde pertenezco, donde he estado.
Provengo de una familia donde los hijos fueron perseguidos en época del gobernador Priista Rubén Figueroa Figueroa, de una madre que vio desaparecer a sus estudiantes durante la guerra sucia de los 50, 60,70, de un hermano que vio niñas y mujeres violadas en Atoyac, en tiempos de Lucio Cabañas, de un hermano hijo de un maestro adepto a la cuadrilla guerrillera...
De historias de terror, historias de guerrilleros y profesores disidentes.
De caminos  con retenes de guachos donde nos bajaban para revisar nuestras bolsas y maletas mientras mi madre le decía al soldado-¿Si sabes que en la constitución dice que todo mexicano puede transitar libre por todo el territorio nacional?- Pero el guacho no respondía, como estatua de hierro, inexpresivo.
Y todos los caminos de la infancia siempre con los guachos ahí, y aún ahora que soy gato viajero y solitario, los guachos, siguen ahí.
Vengo de comunidades polvosas, las recorro, veo la miseria y la muerte a falta de medicamentos, escucho cómo la misma gente humillada y enajenada criminaliza los movimientos sociales.
Traigo las heridas abiertas a mis 33 años, como si no hubieran pasado los 70- la época e inicio de una eterna guerra sucia contra Guerrero-el dolor hecho una crónica.
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Pero no hablaré más de el ello, aquello, allá y el fue, escribo hoy por la lucha de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, por la sangre de sus estudiantes no solo del pasado  12 de diciembre en que alrededor del mediodía, y donde murieron Jorge Alexis Herrera Pino y Gabriel Echeverría de Jesús, ambos normalistas de menos de 23 años de edad, escribo por su historia.
He leído los comentarios en las redes sociales, he escuchado los comentarios de madres de familia y extraños acusando a los “ayotzinapos” (palabra despectiva como decir neeger) de que no eran ni normalistas, sino sicarios, vándalos, estaban armados, revoltosos.
He visto titulares en panfletos regionales y medios nacionales  arrastrados que fueron los estudiantes los agresores, que ni fueron estudiantes, el mismo Alberto López Rosas hasta el día lunes que duró como Procurador de Justicia, declaró ante la prensa que los chicos llevaron una AK-47.
“Eran maleantes”, “bajaron a mi familia y amigo del auto”, “esos pedían cuotas”, “tú qué sabes, no era la primera vez que tomaban la caseta”, “son vándalos”, dicen.
Y hasta el mismo Morlett de los dichosos “Diálogos por la Paz” a quién le mataron a una hija pide imparcialidad, señor Morlett, su hija pudo asistir a la UNAM, el 90 por ciento de los chavos en Guerrero no pueden acceder a una universidad  fuera de la entidad como su  hija, o simplemente desertan, o se dedican a vender droga.
No hay muchas opciones educativas para los jóvenes en el país, mucho menos en una entidad saqueada, robada, humillada, capada, violada, donde cada quién busca sobrevivir, gana el instinto de supervivencia no así el humanismo o la solidaridad.
Tomaron la radio los ayotzinapos, entraron con palos al congreso, traían bombas molotov, son agresivos, ya les cumplieron sus demandas, ¿qué más quieren?. Cierto.
¿Pero por qué se volvieron así los estudiantes de la normal de Ayotzinapa?
Para empezar, la normal Isidro Burgos con 83 años de edad, fue de las 32 escuelas rurales  creadas bajo el cardenismo, ahora solo sobreviven menos de 16 en el país, entre ellas Ayotzinapa, donde estudiaron Lucio Cabañas Barrientos, Genaro Vázquez, Othon Salazar- antes de ser guerrilleros y luchadores sociales fueron profesores, maestros de pueblos-.
Sin embargo, la estampida de golpes a Ayotzinapa viene desde Figueroa padre, quien fue primero diputado federal, luego senador y después gobernador del estado de 1975 a 1982, y que quería imponer las escuelas privadas- Sí, desde hace muchos años existe la intención de la privatización educativa- la historia de la dinastía figueroista no es agradable con los guerrerenses.
Persiguió bajo pretexto y como parte de la llamada guerra sucia a todo aquel que no pensaba como él, no solo a Lucio, sino también estudiantes de lo que fue la llamada Universidad Pueblo, ahora Universidad Autónoma de Guerrero, tan solo en Atoyac de Álvarez se reportan más de 600 desaparecidos que la Afadem con Tita Radilla y las familias siguen buscando.
Guerrero, como dicen los historiadores y sobrevivientes a los años 70, se convirtió en el pequeño laboratorio de una Guerra de Baja Intensidad (GBI), con académicos perseguidos, campesinos, niños, mujeres, ancianos, adolecidos por la miseria, masacres y traición a sus demandas sociales.
 *Estudiante de Ayotzinapa golpeado por PF, 2007.
Ayotzinapa ha sufrido siempre la traición de los tres niveles de gobierno, no es gratuito el que tomen la caseta o se manifiesten desde hace años en la Radio Capital con las mismas demandas, aumento en el subsidio de alimentación, plazas para los normalistas egresados, mejor infraestructura, cese al hostigamiento y ser escuchados.
Sin embargo, tanto los gobiernos priistas como los perredistas han arremetido contra la normal Isidro Burgos, tan solo en noviembre de 2007, bajo el mandato del ex perredista Zeferino Torreblanca Galindo, y que tenía como Secretario de Gobierno a Armando Chavarría Barrera- quien fuera hijo putativo de Figueroa y la historia marca como porro en la UAG- mandaron reprimir brutalmente a los estudiantes.
Las imágenes de las fotos muestran a la Policía Federal golpeando a los chicos que también, habían bloqueado y exigían diálogo con Torreblanca Galindo, uno de los estudiantes estuvo a punto de perder las dos piernas, otro quedó con golpes fuertes en la cabeza que lo llevaron al coma, y aún hay 100 órdenes de aprehensión en contra de los normalistas.
En ese entonces Chavarría Barrera y Torreblanca Galindo aceptaron haber dado la orden para reprimir y ambos repitieron que volverían a aplicar la ley.
El pasado 9 de mayo , a un mes de que Aguirre Rivero inició su mandato en Casa Guerrero se reunió con los normalistas, se consideró como histórico, las demandas fueron las mismas y acordaron con Aguirre Rivero entre otras cosas un incremento al subsidio alimenticio por alumno, de 39.5 a 50 pesos, además de la probabilidad de que el Ejecutivo coadyuve en el desistimiento de las más de 100 órdenes de aprehensión y averiguaciones previas contra alumnos y egresados por el movimiento de 2007.
Al final, quedaron en concretar una segunda reunión, la cual llegó el 12 de diciembre pero con balas y represión, por enésima vez. http://bit.ly/vKiyKV
 
La actitud de los gobiernos figueroistas y priistas-porque los Figueroa jamás se han ido- es siempre la misma, tan solo recordemos que en el gobierno de Rubén Figueroa Alcocer-hijo de Figueroa Figueroa-, hace 15 años se dio la masacre a campesinos en el vado de Aguas Blancas, se exigió que Figueroa Alcocer saliera del cargo, en lugar de eso, su compadre Ernesto Zedillo de León quien era presidente de la República, le dio licencia y lo exculpó literalmente de la muerte de 17 campesinos que se dirigían por fertilizante.
La orden de masacrarlos la dio Figueroa Alcocer dato que fue dado a conocer por la ex alcaldesa y ex diputada federal María de la Luz Núñez Ramos y el video fue reproducido y transmitido por el periodista Ricardo Rocha.
Los panfletos regionales y alguna gente, igual trataron a los campesinos de criminales, vándalos, delincuentes y revoltosos.
Al tomar licencia Figueroa Alcocer entre Aguirre Rivero a hacer “el quite” como gobernador interino, en su sexenio, se dio la masacre del Charco, la esterilización de indígenas de El Camalote a quienes les prometieron por medio de la Secretaría de Salud les construirían clínicas de salud.
 *Estudiantes y organizaciones pidiendo juicio político a Zeferino Torreblanca, 2007
Ahora en la pugna por la gubernatura 2011-2017 los bloques priistas se dividieron cuando Figueroa le da la palmada a Manuel Añorve Baños y Aguirre Rivero, encaprichado se va al PRD de los chuchos-no el PRD de los desaparecidos, masacrados, y encarcelados- y se alía con los arribistas y la gusanera sobrante de ese partido.
Gana la gubernatura pero no porque el pueblo estuviera volcado a las urnas, de hecho, hubo abstencionismo electoral, Torreblanca reprimió a los movimientos sociales y a las comunidades olvidadas.
Las organizaciones sociales  congruentes a su activismo, lo marcaron, pero no se les hizo aprecio.  Este año se formó el Frente Popular de Masas Guerrerenses( FPMG), que aglutina a más de 100 organizaciones y movimientos políticos y sociales, para presentar en conjunto las demandas de lo que falta en la entidad: Ser escuchados y atendidos como pueblo.
Han sido cuatro ocasiones en que se rompe el diálogo, esta vez con el crimen a Herrera Pino y Echeverría de Jesús, las organizaciones han pedido la desaparición de los tres poderes de gobierno, el congreso local allanado por chuchos y compadres priistas ha guardado silencio, así como el diputado federal  fashion Armando Ríos Piter.
No es nuestro deber juzgar buenos o malos, pero tampoco se justifica el crimen a Ayotzinapa, ni la reacción de los chilpancinguenses.
Guerrero cruza por una etapa de tres fuegos, la represión militar y policiaca, el paramilitarismo y narcotráfico, y la represión estatal cobijada por la federación.
 *Javier Torres Cruz-asesinado por denunciar a Rogaciano Alba como autor del crimen de Digna Ochoa y Plácido, 2009.
*Juana Cortes Tapia y Guillermo García Avila dando testimonio del triple homicidio por parte de paramilitares en la comunidad de Puerto de Las Ollas, 2009.
Continúa el hambre, la deserción escolar, las niñas violadas, el incremento de paramilitares y sicarios, el desempleo, la “exportación” de mano de obra barata a los Estados Unidos-la migración también nos aqueja-, la represión a los movimientos sociales, el avance de los charros en el magisterio, la prostitución infantil-Acapulco es el gran paraíso sexual después de Cancún-, los feminicidios, los desaparecidos, los activistas y periodistas masacrados y desaparecidos, la opacidad del gobierno-si es que lo hay- el veto mediático, los saltimbanquis políticos, los esquiroles, los ciudadanos apáticos que mientras están bien poco les importa los demás, el desdén de las demás entidades a lo que sucede en Guerrero-solo cuando morimos nos miran, mientras no-.
Escribo la parte que me toca, en 2008 cuando fue otra de las tantas luchas de la Coordinadora Estatal por los Trabajadores de la Educación en Guerrero, me tocó estar con los profes en ese kilométrica  plantón en Chilpancingo, los normalistas de Ayotzinapa estuvieron ahí, han estado con la lucha de Atenco, con la lucha de La Otra, con la lucha de los desaparecidos, la lucha de los campesinos opositores a la hidroeléctrica La Parota, la lucha de Aguas Blancas, El Charco, la lucha de la CRAC-Policía Comunitaria, con los cientos de luchas del FMPG.
Los he visto botear, pedirle ayuda a los automovilistas en el camino, pedir permiso en los camiones para pedir coperacha porque el gobierno los mata de hambre, les incumple, he visto su piel morena con camisetas ralitas, con sus gorras y sin gorra en pleno mediodía si tomar agua, con sus ojos cafés que gritan ayuda, con sus mochilas al hombro caminar, he platicado con ellos sobre su definición de comunismo, socialismo, su manera de impartir clases en las comunidades más alejadas, he hecho programas de radio en internet con ellos y con los chicos grafiteros, punketos, hemos escuchado ska, punk, trova y  platicado largas horas con ellos y los chicos de la UAG, hemos caminado en los mismos proyectos, a sabiendas somos disidentes y no queremos más pobreza y masacre en Guerrero.
Los he visto caminar, he visto a mi familia abogar por ellos, hemos enaltecido y alzado el puño en defensa de las causas sociales, aplaudiendo en voz baja y alta a Lucio Cabañas y Genaro Vázquez, nos hemos encontrado en aniversarios, los he visto reprimidos, hijos de campesinos que deciden enseñar a leer a sus comunidades, ahora los veo morir.
Ahora veo un Guerrero descuartizado entre sicarios al cobijo del gobierno y funcionarios represores, un estado que no tiene memoria-y a mi me duele recordar- y acusa de sicarios y delincuentes a chicos que desean ser el orgullo de sus padres.
Leo en el twitter a universitarios y gente de Chilpancingo que se refiere con odio a los normalistas y me duele, me duele solapen los crímenes de estado, me duele la desinformación, me duele el olvido, la traición  y la puñalada trapera del propio guerrerense a su raza.
Recorro caminos diariamente, busco historias, vivo la historia de mi Guerrero en la piel desde el momento que supe mi madre Obdulia Balderas fue perseguida por judas de Figueroa, que le desaparecieron a sus estudiantes de preparatoria, que mi hermano el médico se tuvo que esconder bajo un carro porque los judas tiraban a matar a los universitarios de la UAG, que a mi padre Sergio Castro estuvo a punto de tocarle la masacre de los copreros, que mi abuelo Simón Balderas fue minero y murió en extrema pobreza por enseñarle a sus hijos honradez, que mi abuelo Alberto Castro contó los muertos y tomó fe de nombres de los caídos en la revolución mexicana, que mi hermano el maestro vio el cuerpo de Lucio Cabañas, que mi hermana pasó hambres pero pudo estudiar para ser una ciudadana de provecho, que mis sobrinos vivieron el huracán Pauline, que mi otro hermano profesor fue peón para que se hiciera la parte de carretera de Pie de la cuesta, que mi abuela materna vivió la peste y sobrevivió y enseñó a niños y adultos a leer y escribir, que mi abuela paterna fue hacendada y explotadora hasta que llegó el cardenismo.
No puedo olvidar sus nombres, no puedo olvidar las masacres a nuestro Guerrero, tan pródigo en recursos, tan bravío y a la vez, tan traicionado y juzgado por muchos de sus ciudadanos.
Me viene con los comentarios de que los normalistas son sicarios y vándalos, que no tienen neuronas una anécdota de Obdulia Balderas: “A mi me tocó estar en el 68, me tocó la masacre de los niños, golpeaban niños de secundaria, estuve unas horas antes.
Luego cuando regresé a Taxco no podía con la impotencia y me daba más coraje oír a padres de familia que decían, “que bueno que los aplacaron, que bueno que les dieron su correctivo el gobierno, que bueno que los mataron”…Entonces, decidí poner tierra de por medio y me vine con mis hijos a la Costa, a Zihuatanejo, porque no podía soportar cómo permitían les mataran a sus hijos, eran unos niños…”
Cada que Balderas me cuenta la anécdota, se pone a llorar, y yo, lloro con ella.
Ahora he llorado más de la cuenta en estos tres días de luto personal, y vivo lo que ella en el 68, lo que vive el pueblo de Chile, los estudiantes en España, los estudiantes en Inglaterra, Italia, Argentina, en todo el mundo.
Lloro por la traición del guerrerense y su nula bravía, su comodidad para olvidar y dejar solos a los estudiantes de Ayotzinapa, los estudiantes de la UAG y del Tecnológico de Chilpancingo que también fueron reprimidos y detenidos.
Lloro porque solapan a un gobierno represor, y mientras tecleo, muchos de esos traidores buscan ser achichincles del diputado en turno, o las putas del gobernador, ese gobernador que me enorgullezco en decir, no voté por él, porque yo no olvido y no debe estar sentado en Casa Guerrero.
No soy historiadora, solo soy una  acapulqueña, morena y guerrerense que no puede olvidar y no pone tierra de por medio, pero que la historia juzgue a los ciudadanos traidores y acomodaticios que hoy, quieren desaparezca la normal rural de Ayotzinapa.
P.D: Dedico esta mini crítica al olvido, a los traidores, a los arribistas, la apatía y a todas las luchas sociales en Guerrero que jamás son vistas.
Fotos: Diario La Jornada Guerrero, Javier Monroy, Mariana López Labastida y Hercilia Castro.
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Teníamos que morir para que nos vieran by Hercilia Castro is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.

14/12/11

Tu nombre en la noche

 Un cuento Creative Commons del Blog Europa En Llamas

Tu Nombre en la Noche

Cuando me despertó el chirrido de las llantas al frenar violentamente junto a mi edificio no tuve que mirar por la ventana para saber quiénes eran. Tampoco habría visto gran cosa si me hubiese asomado, porque era noche cerrada. De todos modos, preferí no hacerlo. Hacía tiempo que esperábamos su visita. Sin embargo, no podía evitar preguntarme de cuánto tiempo disponíamos… ¿Cuánto tiempo hasta que llamasen al timbre?¿Cuánto tiempo hasta que algún vecino les abriera la puerta?¿Cuánto tiempo hasta que subieran las escaleras y golpearan en nuestra puerta?¿Cuánto tiempo hasta que…? Y, lo más importante: ¿qué íbamos a hacer con esa pequeña fracción de tiempo disponible?¿Seríamos lo bastante rápidos?¿Nos paralizaría el miedo?
El plan había sido ensayado muchas veces. Habíamos tenido mucho tiempo para practicar. Naturalmente, la cosa no había empezado al día siguiente de la aprobación de las reformas de la ley. No, eso hubiera sido demasiado evidente. Después de que la llamada Ley de Seguridad Nacional fuera cambiada y sus reformas aprobadas en el congreso, el ejército comenzó a detener a presuntos malhechores. Entraban en sus casas de noche, se los llevaban y nunca nadie volvía a saber de ellos. Al principio nos alegramos, como todos. ¿Cómo no alegrarse? Al fin y al cabo, se trataba de delincuentes, de narcotraficantes, de asesinos, de torturadores. O por lo menos eso nos decían. Las cosas habían llegado a tal extremo en el país que incluso nos pareció que la situación mejoraría. Por lo menos, nos decíamos, ahora se estaba haciendo algo.
Luego, las cosas comenzaron a cambiar…dejamos de ver la tele cuando amigos de amigos empezaron a desaparecer. Incluso en la capital, que hasta entonces había sido el último reducto seguro del país, la gente desaparecía sin dejar rastro. Recordé haber leído en algún lugar que eso ya había ocurrido en otras dictaduras, en otros países, en otros tiempos. Pero nosotros –pensábamos aún- no vivíamos en una dictadura. Una noche los oí frenar en mi calle y oí el grito desesperado de una mujer antes de que la metieran a culetazos en el carro. Gritó su nombre. Creo que era su nombre. Un nombre de mujer en cualquier caso. El nombre se quedó flotando en mi memoria y supe que esa mujer, a quien no conocía, nos estaba pidiendo a todos nosotros –testigos silenciosos de la barbarie cometida con nuestro consentimiento- que le dijéramos a alguien, a quien fuera, que ella ya no estaría más.
Pero incluso sin ver la tele las noticias llegaban. Llegaban a través de sms’s, a través de cadenas de emails con la lista creciente de los nombres de los desaparecidos, llegaban a través de Facebook en forma de peticiones desesperadas, como fuera llegaban. Los postes de luz comenzaron a cubrirse de fotocopias en blanco y negro con los rostros de los desaparecidos. Caminar por la calle era una tortura. Los rostros, jóvenes o viejos, guapos o feos, te veían acusadoramente. Y te avisaban de que tú podrías ser el siguiente. Y el miedo, el miedo atroz, permanente, que te paralizaba los huesos.
Fue cuando desaparecieron a mi cuñada y a su esposo que el miedo pareció quebrarse. Se llevaron a los niños, también. Mi esposo salió a buscarlos en vano. Recorrió todos los hospitales, todas las comandancias, todas las morgues. Llamó a todas las puertas y a todos los contactos, pero evidentemente, no sirvió de nada. Mientras tanto, yo miraba a mis hijos y pensaba en qué haría si llegaba el momento. En qué haría cuando llegase el momento. Porque llegaría. Ahora sabía que llegaría. No necesité esperar las llamadas anónimas para saber que mi esposo estaba siendo incómodo y que sus preguntas molestaban. Tampoco tuve el valor para decirle que lo dejara estar, que nunca iba a encontrarlos, que lo que hacía nos ponía en peligro. Lo único que pude hacer fue pensar en un plan desesperado. En cómo aprovecharía esos últimos segundos para tratar de poner a salvo a los niños. Hablé con la vecina y lo dejé todo dispuesto. Vendrían a por nosotros, pero tal vez lograríamos salvar a los niños.
Y me senté a esperar a que llegara esa noche en que el chirrido de las llantas contra el asfalto me despertaría.
Corrí entonces a despertar a los niños. A empellones los saqué de la cama mientras abajo, en la calle, el timbre comenzaba a sonar. A rastras los empujé por el pasillo hasta llegar al departamento de la vecina. Sabía que estaba despierta. Tenía que estarlo, como todos los demás. Hacía meses que nadie lograba conciliar un sueño profundo en el país. Y yo estaba tan cansada.
Todo ocurrió muy deprisa. Me cubrieron la cabeza y me bajaron a golpes por las escaleras. Oí los gritos de mi esposo pero no logré distinguir que decía. Luego, estaba dentro de una camioneta. Había más gente allí, sentí sus respiraciones, pero no decían nada. Oí pasos y otro cuerpo cayó sobre mí. Supe al instante que era mi esposo, pero parecía inconsciente, porque no respondía a mi voz. La pick-up no arrancaba todavía. ¿Qué esperaban?¿Era parte del juego?
Los oí entonces. Los gritos de mis hijos. Y entonces, cuando la camioneta al fin arrancó, grité mi nombre. Quizá para que me oyeran los niños, donde fuera que estuviesen. O para que alguien, en algún lugar, supiera que ya no estábamos.
@europaenllamas

5/12/11

#LibreriaPeñaNieto

La imaginación que un buen candidato, como EPN, quién sin un telepronter y un guión bien ensayado es tan carismático como Cantinflas, ha provocado que una serie de usuarios de TW nos regalen estos promocionales de Gandhi.